Principalmente se aplica en suplementos dietéticos, productos de panadería como pan, pasteles y galletas; productos cárnicos; y en el campo farmacéutico, entre otros.
La materia prima procede de bases de cultivo de soja no transgénica.
Alta actividad biológica garantiza componentes funcionales específicos en el producto final, mejorando significativamente la calidad del producto terminado.
Aumenta la elasticidad de los alimentos y reduce la viscosidad.
Promueve la dispersión acuosa de grasas, asegurando la calidad y uniformidad de la textura del producto.